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RECAMBIO DE PRÓTESIS DE CADERA

En la duración de una prótesis de cadera entran en juego múltiples factores, incluidos el estado del paciente, el nivel de actividad y el peso, así como la precisión de su colocación durante la intervención. El 80% de las prótesis tienen una vida útil superior a los 15 años.

En la mayoría de los casos, el dolor es el síntoma principal que puede al recambio de una prótesis total de cadera. Existe una excepción: aquellos casos de pacientes sin sintomatología en los que se detecta, durante los controles radiográficos, un desgaste en la prótesis que puede ser comprometedor.

A continuación enumeramos 3 motivos fundamentales que pueden conllevar el recambio de la prótesis de cadera.

 

Aflojamiento aséptico

El desgaste de las superficies de fricción de la prótesis provoca la aparición de partículas del material desgastado en la articulación. El sistema inmunitario tiene una reacción para intentar eliminarlas produciendo una inflamación crónica que lleva a la pérdida del hueso que hay alrededor de los implantes. Esta debilitación ósea hace que la sujeción de la prótesis se afloje y también le origine dolor al paciente.

El estrés mecánico crónico entre el implante y el hueso pueden llevar igualmente a su aflojamiento. Así como una fractura del fémur también aflojar la prótesis y llevar a su recambio.

 

Luxación de la prótesis de cadera

Las luxaciones recurrentes es otra complicación que puede padecer una persona con una prótesis de cadera. Se produce cuando la parte de la prótesis que está en el fémur se separa de la parte de la prótesis anclada en la pelvis. El paciente que sufre una luxación nota dolor en la zona de la cadera afectada y le resulta imposible mover la cadera, apoyarse y ponerse de pie.

 

La infección de la prótesis

La infección de prótesis de cadera es la última de las complicaciones y la más grave de todas. Hay que diferenciar dos tipos de infecciones, las agudas y las crónicas.

La infección aguda es aquella que aparece durante las primeras cuatro semanas después de la implantación de la prótesis articular. En estos casos, puede ser posible conservar la prótesis, cambiando sólo componentes móviles.

La infección crónica es más tardía. Puede cursar con aflojamiento (aflojamiento séptico) o no de la prótesis. En este tipo de casos es indispensable retirar la prótesis para tratar la infección. Para realizar esta sustitución se requerirán dos intervenciones quirúrgicas. Una cirugía para retirar los implantes, después de la cual se deberá hacer un tratamiento con antibióticos. Posteriormente, se realiza la segunda cirugía en la que se implanta otra nueva prótesis de cadera.